Es uno de los acontecimientos más importantes del Perú, pues reúne a personas de diferentes partes del país, e incluso del extranjero, la peregrinación se realiza cada 14 de setiembre.
Cuentan que la imagen del señor tiene dos versiones: una de ellas es la de un indio (Diego), quien llego al lugar después de que fuera maltratado por los españoles (1675), rezo toda la noche, y de pronto se apareció la imagen de un señor ensangrentado.
Pasado este hecho Diego el indio decidió plasmar la imagen que vio, es por ello que trajo a un pintor para hacer el retrato del señor, grande fue la sorpresa cuando se dio cuenta que sus manos del pintor se movían como si fueran controladas por una divinidad.
La segunda historia es la de Don Pedro Valero, el cual se encontraba enfermo, y que hasta el momento ningún doctor pudo curarlo, e allí en el que días despues de que Valerio se había resignado apareció un doctor extranjero (Enmanuel), el cual le curo y lo único que le pidió fue que le visitara su casa en Huanca.
En 1778 Pedro Valerio decidió cumplir su promesa, y llego a
Cusco, después de varios días en el lugar, preguntando decidió embarcarse a Hunca lugar donde estaba la casa del hombre que le había salvado la vida, grande fue su sorpresa al ver que en la zona no había nada, más que un templo abandonado, Valerio entro a él y vio en ella una pintada al mismo doctor que le había curado.
Para llegar a Huanca se puede realizar de dos maneras: una de ellas es por carretera, que dura aproximadamente entre 45 a 1 hora, el segundo es caminar, el cual les durara entre 4 a 6 horas, una vez llegado al lugar se puede apreciar a diversos comerciantes, los cuales venden diferentes recuerdos, entre ellos la costumbre es vender cosas que uno desea pedirle al señor.
La mayoría de la gente siempre suelen comprar entre carros, casas, gran cantidad de billetes (dólares, euros), tiendas, pasaportes, entre otros. La mayoría de la gente piensa que son algunas de las peticione que se le pide en un futuro.